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Salvado del Infierno - Mi Testimonio

Salvado del Infierno

Cómo Cristo me rescató de las tinieblas

Luz atravesando la oscuridad

Mi nombre es Javier, y quiero compartir contigo cómo Jesucristo transformó radicalmente mi vida. Esta no es solo una historia de cambios externos, sino del poder de Dios para rescatar a alguien que estaba completamente perdido en las tinieblas.

1. Los Primeros Pasos Hacia la Oscuridad

12 años Adolescente solitario

Todo comenzó cuando tenía 12 años. Asistía a una iglesia evangélica en mi pueblo, pero mi corazón estaba muy lejos de Dios. Iba solo por pasar el rato: para ver chicas, molestar y hacer cualquier cosa menos adorar sinceramente. Decía creer en Dios con la boca, pero mi corazón estaba vacío.

En casa, la situación era terrible. Mi padre luchaba contra el alcoholismo y frecuentemente peleaba con mi madre y con nosotros. Yo vivía lleno de ira, caminando en malos pasos con amigos que me alejaban cada vez más de cualquier camino correcto. Poco a poco, me fui apartando de la iglesia.

Mi mente se llenó de pensamientos destructivos. Empecé a consumir pornografía, luego a fumar, después a beber alcohol y finalmente a usar drogas. Mi colegio era un lugar donde abundaban el alcohol y las malas compañías, mientras que en casa los conflictos seguían intensificándose.

2. La Puerta al Rock y al Odio

13-14 años Música rock oscura

Un día, en casa de un amigo, sintonizamos una emisora de rock en la radio. Nos fascinó inmediatamente: el sonido parecía hacer que nuestros problemas desaparecieran. Decidimos convertirnos en rockeros, y así comenzó una nueva etapa.

Con el tiempo, descubrimos el punk, un género musical lleno de rebeldía, alcohol, sexo y drogas. Las peleas en mi casa se intensificaron. El odio hacia mi padre creció tanto que llegué al punto de desearle la muerte.

La situación empeoró cuando mi madre tuvo que denunciar a mi padre y él se vio obligado a irse de casa. Pero incluso su ausencia no calmó el odio que yo sentía. En ese tiempo, me adentré completamente en el heavy metal, con sus temáticas de satanismo, anarquía, libertinaje, odio, sexo y drogas.

3. La Caída al Abismo: Black Metal y Satanismo

15-16 años Oscuridad total

Por el alcohol en el colegio, me cambiaron de institución. Perdí a mi novia. Y en medio de todo esto, un amigo consiguió un CD de black metal: anticristianismo explícito, blasfemias contra Dios y Cristo, adoración abierta a Satanás, voces que parecían demoníacas, guitarras y baterías a toda velocidad.

Sin darme cuenta, estaba siendo alimentado espiritualmente por legiones de demonios. El odio, la oscuridad, la tristeza y la fascinación por la muerte se apoderaron de mí. Comencé a vestirme completamente de negro, con camisetas de bandas satánicas, cadenas y pulseras con púas. Quería que todos vieran lo satánico que me había vuelto.

4. En lo Más Profundo del Infierno

17 años Libros oscuros

Conocí estilos aún más extremos: death metal, grindcore, porno gore, noise drone black metal. A los 17 años ya era un "metalero experimentado". Las letras hablaban de evisceraciones, depravaciones, putrefacción, pornografía grotesca, asesinatos... toda la inmundicia del mundo controlada por Satanás.

Mi odio se expandió hacia más personas: mi padre, mis tíos, católicos, evangélicos... cualquiera que hablara de Dios despertaba mi desprecio. Comencé a descargar libros de ocultismo: el Necronomicon, La Biblia Satánica, Los Versos Satánicos, manuales de magia negra. Los leía y practicaba hechicerías contra las personas que me caían mal.

El diablo y sus demonios literalmente tomaron control de mi casa. Toda mi familia se enfrió espiritualmente. Mi hermana se volvió rebelde. Caímos en ruina económica, enfermedad, pobreza extrema. Y en vez de buscar a Dios, yo buscaba más ocultismo. Ese es el verdadero fruto del rock y el metal: adoración a Satanás.

5. La Última Oportunidad - Agosto 2010

Enero-Agosto 2010 Puerta con luz

En enero de 2010, mi padre regresó a casa. Yo lo esperaba con un odio inmenso, preparando hechicerías y rituales para hacerle daño. Pasaron los meses en esta tensión constante.

Un día le conté todo a mi madre: lo que estaba haciendo, los libros que leía, los rituales. Ella lloró profundamente al darse cuenta de cuánto le había mentido sobre mi vida.

Una mañana de agosto de 2010, mi tío llegó a nuestra casa. Él es un siervo de Dios con dones proféticos. Oramos juntos, y él dijo algo que me impactó: "Aquí se levantará el impío y servirá de ejemplo a los demás". Luego me miró directamente y dijo: "Javier, si tienes que quemar algo, quémalo".

¡Nadie le había contado nada sobre mi vida! Era una palabra directa de Dios.

Mi tío me dejó un DVD con el testimonio de una joven que había tenido revelaciones del cielo y el infierno en 2009. Lo vi con mi madre. Al terminar, sentí ganas de llorar, pero aún me resistía.

6. El Encuentro que Cambió Todo

Luz celestial

Me quedé solo en mi cuarto. Pensaba en cómo el diablo me había atrapado para llevarme directo al infierno. De repente, escuché claramente en mi mente una voz que decía:

"Hijo mío, tú heredarás mi reino"

Caí de rodillas llorando. En ese momento vi con claridad cómo el diablo había estado trabajando para destruirme a mí y a toda mi familia. Otra voz, esta vez demoníaca, me gritó: "¿Qué estás haciendo? ¡Levántate!"

Pero sentí fuertemente la presencia del Señor. Me levanté, fui a mi computadora y borré toda la música satánica, las imágenes y los videos que tenía almacenados.

Volví a caer de rodillas y escuché de nuevo:

"Yo te amo, estoy contigo. El diablo te ofrece muerte; Yo te ofrezco vida"

Era Jesús hablándome directamente.

7. La Confirmación de las Escrituras

Recordé que tenía un Nuevo Testamento olvidado en mi clóset. Lo saqué, lo abrí y mis ojos cayeron sobre 2 Corintios 13:1:

"Esta es la última vez que voy a visitarlos; todo se decidirá por boca de dos o tres testigos"

Entendí inmediatamente: esta era mi última oportunidad. Dios me había visitado tres veces ese día: a través de mi tío, del testimonio en el DVD, y ahora directamente en mi cuarto.

8. La Batalla por Mi Liberación

Victoria sobre la oscuridad

De repente, caí al suelo completamente paralizado, con un peso enorme sobre mí. Sentí claramente una presencia maligna tratando de mantenerme atado. Recordé lo que mi madre siempre decía y clamé con todas mis fuerzas:

¡La sangre de Cristo! ¡La sangre de Cristo!

Algo invisible me tomó la garganta, impidiéndome hablar. Tenía espuma en la boca, pero seguí clamando en mi interior: "¡Jesús, ayúdame hasta el final de esta batalla!"

Súbitamente me soltó, y pude gritar con plena libertad:

¡Sangre de Cristo tiene poder!

En ese instante me sentí completamente liviano y libre. Cristo me había liberado del maligno.

9. Adiós al Pasado - Renunciando a Satanás

Fuego purificador

Fui a mi clóset y comencé a quemar todo lo relacionado con mi vida anterior: suéteres con calaveras, pulseras, correas con símbolos satánicos, todo. En el clóset había una imagen de Baphomet que yo había puesto ahí como altar.

Con autoridad que venía de Cristo, le dije:

"¡Mira, Satanás, hasta aquí llegaste con tus mentiras! No quiero saber nada más de ti en mi vida. De ahora en adelante le serviré a Cristo. ¡Él me hizo libre! Tú y todas tus mentiras pueden irse al infierno de donde vinieron."

Rasgué el papel y lo tiré por la ventana.

Por primera vez en años, mi corazón ya no estaba lleno de odio. Ahora había amor, alegría y un gozo inexplicable.

10. El Perdón y la Reconciliación

Abrazo de reconciliación

Lo primero que hice fue hablar con mi padre. Me acerqué a él, le pedí perdón por todo el odio que le había tenido, lo abracé y le dije:

"Cristo te ama. Él me cambió completamente y ahora soy libre. El mismo puede liberarte a ti."

Comencé a contarles a todos lo que Cristo había hecho en mí. Quería que supieran que ningún ser humano me había cambiado: fue Jesús mismo, en mi cuarto, cuando estaba completamente solo.

11. Una Nueva Vida: Los Frutos de la Transformación

Nuevo amanecer

Desde ese día, no he dejado de agradecer a Dios por librarme de las garras del enemigo. Entré activamente a la iglesia y le prometí al Señor llevar a muchos más a Sus pies.

Al día siguiente de mi liberación, enfrenté pruebas espirituales intensas. Satanás intentaba recuperarme. Pero ayuné y oré con intensidad, y Dios me fortaleció.

En la primera semana después de mi conversión, llevé 3 jóvenes a los pies de Cristo. Y presencié milagros poderosos: Dios sanó a mi abuelo de un cáncer de próstata que los médicos habían dicho era terminal.

Ahora sirvo en la obra de Dios, porque sé que Cristo ya viene. No está simplemente cerca, ¡ya viene por su pueblo santo!

Cristo es real. Jesús es real.

Él está en espíritu, te ama profundamente y quiere liberarte de las cadenas de Satanás.

No importa cuán profundo hayas caído en la oscuridad. No importa cuánto tiempo hayas estado perdido.

¡Déjate ayudar por Él!

Si este testimonio tocó tu corazón, no lo guardes para ti. Compártelo. Jesús sigue salvando del infierno a todos los que claman a Él.

¡Gloria a Dios por siempre! Amén.